¿En temas electorales qué no entiende AMLO?

¿En temas electorales qué es lo que no entiende AMLO?. Tras La Verdad, Por Héctor Parra Rodríguez.

Mario Delgado, dirigente de su partido Morena, intenta salvar a su “amo” Andrés López Obrador. Promoverá un recurso de inconformidad ante el TEPJF, para que la autoridad jurisdiccional en material electoral revoque el acuerdo emitido el viernes pasado, por medio del cual los consejeros del INE dictaron, enunciativa y no limitativante actos en los que no deben participar las autoridades civiles (militares y eclesiásticas); para que saquen las manos cuando inicien las campañas electorales, que tendrán una duración de 60 días.

Una vez más, López manipula, tergiversa, embrolla, confunde, enreda la información pretendiendo inclinar la balanza en su favor, convenciendo a los ciudadanos de su “mentirosa verdad”. La interpretación entre lo que significa publicidad institucional, versus, campañas electorales. Allá lleva el tema de la discusión para crear confusión. Ese es su perverso propósito; con artimañas pretende confundir con el significado censura a la libertad de expresión, según él, para que el pueblo esté bien informado y no dejar en manos de los medios la comunicación, la información. Arrastra a los medios de comunicación en el tema que nada tienen que ver; por cierto, el mismo mecanismo de comunicación aplica a los medios, también se ven limitados para no hacer campañas políticas.

Lo que no quiere entender el tozudo de López, aunque se hace tonto, es la prohibición establecida en la Constitución, en los artículos 134 y 41: ¡que las autoridades no deben realizar campaña electoral, mucho menos usar recursos públicos. Como lo hace el ejecutivo federal. Mas no censurar la libertad de expresión. Ese es otro principio humano consagrado en la Constitución, preceptos de la misma jerarquía que no entran en conflicto. Esa es la confusión mal intencionada creada por Amlo. Él pretende seguir haciendo campaña a favor de su partido (como lo ha venido realizando, utiliza el “púlpito presidencial”, abusando de los recursos públicos, para apoyar a su partido y en contra de la oposición. Mientras que truculosamente el debate lo encierra en el acotamiento a su libertad de expresión.

Así de simple, pero el mitómano de López Obrador, lleva al terreno la litis a la confusión del acuerdo del INE, derivado de una orden emitida por el TEPJF, para que definiera los alcances de la “sanción inhibitoria”. Vamos, simplemente que López se inhiba, se autolimite y no se entrometa en asuntos de la competencia de los partidos, que son temas de campañas electorales, no se le censura la libertad de expresión. Andrés Manuel López, teme perder las elecciones, por eso “puja” para seguir haciendo campaña, como la acostumbra desde hace más de 2 años, ensuciando a los oponentes ¡Él no es candidato a nada!

Así las cosas, el Consejo General del INE, o sea los consejeros y consejeras, simplemente enumeraron ejemplificativamente, no limitativamente, algunos temas en los que las autoridades, no solo López, deben de abstenerse de participar. Así de simple. En acatamiento a la Constitución.

En el acuerdo del viernes pasado establecieron que, entre las manifestaciones de los servidores públicos que “puedan implicar una posible trasgresión a los principios de imparcialidad y neutralidad contenidos en el artículo 134 Constitucional destacan” (lo que es obvio): a.- El ejercicio de las prerrogativas de los partidos políticos (financiamiento público y acceso a radio y televisión). b.- Vida interna de los partidos políticos nacionales y locales. c.- Candidaturas de partidos políticos e independientes (registro, postulación, entre otros). d.- Cargos de elección federal y local. e.- Etapas del Proceso Electoral Federal y locales. f.- Frentes, coaliciones electorales, fusiones, alianzas nacionales o locales. g.- Plataformas electorales. h.- Campañas electorales. i.- Estrategias electorales de cualquier fuerza política nacional o local, así como a encuestas de intención de voto o preferencias electorales. Hasta aquí los claros ejemplos para que logre comprender Andrés López.

La autoridad administrativa en materia electoral, con peras y manzanas, le dice a López, aunque “el anuncio o advertencia” lo extendieron para conocimiento de toda autoridad civil federal, estatal o municipal. Para que ¡no se entrometan en las campañas electorales!; salvo, claro está, que pidan permiso, se separen del cargo y se vayan de voceros o activistas a las campañas. Reitero, los simples enunciados, fueron ejemplos no limitativos en cuanto al número de acciones que pudieran quebrantar la Constitución, para que entiendan todos (especialmente el Presidente de la República). Cuando López era perredista, su partido promovió la reforma constitucional, dada la atrabancada intervención de Vicente Fox, en su calidad de Presidente, en las campañas electorales. De ahí nación la limitante a las autoridades civiles, sean o no de elección popular, no hay distingo en la Constitución.

El alfil de Andrés Manuel anunció que impugnará el acuerdo que supuestamente atenta contra la libertad de expresión. Los mismos falaces argumentos de su mentor. Ambos (todos) saben distinguir claramente entre los conceptos de difundir información gubernamental institucional y, lo evidente, pronunciamientos político-electorales que usa López, para desdeñar, vituperar, descalificar, engañar y “golpear” a la oposición, con sarcástico y característico lenguaje del denuesto. Como fue llamar “tumor” a la alianza electoral del PAN, PRI y PRD, denominada “Va por México”. Morena ya usa el concepto en su publicidad. Así las cosas, desde ese mismo parámetro de medición y comprensión de Delgado y López, la alianza del Morena (ya la llaman Morenavirus), con el PT y el Verde, repiten el mismo slogan que utilizaron en las elecciones pasadas. Luego entonces, seguramente son un “cáncer”: por malignos y perjudiciales.

Por algo López Obrador, “presumió que, con mucho esfuerzo y de “milagro” terminó su carrera universitaria ¡Vergüenza! Presume sus limitantes en la comprensión. Más de 10 años en la universidad (se les llama porros), cuando normalmente se cursan 4 años y medio. Nunca entendió, por eso, en el camino cambió de profesión, de psicólogo cayó a politólogo en administración. Presunción a la que hizo alarde ayer domingo cuando inauguró otra de sus universidades de Bienestar “patito”, denominadas Benito Juárez, en su recorrido de campaña de fines de semana, cuando visitó la comunidad Juan R. Escudero, en el Estado de Guerrero.

El pobrecito llegó con una maletita, dijo, a la casa del estudiante tabasqueño, en la UNAM, Y en varias otras ocasiones ha hecho referencia a la hazaña de haber concluido sus estudios universitarios ¡Gracias a la Universidad pública gratuita estudió y se alimentó con cargo al erario! Su “atraso mental” es de más de 5 años, por esa razón “no entiende”, su razonamiento es lento, poco comprende; en el caso, entre los conceptos de publicidad institucional y promoción política electoral ¡Y así quería “mención honorífica” al titularse! Con un promedio que apenas rebasó el 7 de calificación promedio.

El TEPJF, en varias resoluciones ha dejado en claro la diferencia y obligación que deben cumplir las autoridades civiles. Por supuesto, los magistrados en aquellas ocasiones no tenían el “pie en el cuello” como ahora con López Obrador. Veremos si actúan con libertad, autonomía e independencia los magistrados o, de plano, prueban la aberrante y humillante sumisión al Presidente de la República. Entonces sí, “agárrense”, López Obrador, prepara un mega fraude electoral con apoyo de algunas autoridades electorales de inimaginables consecuencias.

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Tras La Verdad / Por: Héctor Parra Rodríguez

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